Mi Cielo Mi Purgatorio ...
El Hombre de mi vida.
Como fue, no lo sé solo supe desde el primer momento en que te ví qe me había enamorado de ti y al pasar el tiempo te amé tanto que te llegaste a convertir en el hombre de mi vida y tanto te quise que hubo un momento en mi vida que creí tenerlo todo; una vida perfecta, un trabajo espectacular, amigos, sueños pero llegaste tú y entonces comprendí el significado absoluto de la palabra plenitud, hoy ya no sé si lo tengo todo pero te tuve a ti y fue maravilloso.
Sabes, no sé si tú te enamoraste de mí a primera vista.
Pero sí estoy segura de que algo mágico ocurrió la primera vez que te ví.
Y aún hoy, cuando te miro rodeado de gente, siento que no existe nada con una mágia mayor que tu mirada profunda encontrándose con la mía.
En tan poco tiempo te llegaste a convertir en mi amor, mi amante, mi compañero, mi cómplice, mi pareja de juegos, mi consejero. Convertirte en todo esto te llevó a penas un instante y Hoy eres sin lugar a dudas lo mejor que puede haber tenido.
¿Te acuerdas del principio? ¡Qué Revolución Provocamos, qué riesgos corrimos, Cuántas Pruebas!
Hoy que no estás me acuesto más temprano, veo con más frecuencia a mis amigas y me sorprende la madrugada leyendo mis libros favoritos, disfruto con calma de la ciudad los sábados por las tardes y escucho más alto mi música favorita…aunque pensándolo bien hoy que no estás, a veces siento deseos de ir al fin del mundo a buscarte, aunque sé que te tengo a la vuelta de la esquina.
Eras mi desafío constante; contigo era imposible creer que todo estaba logrado.
Te amé de Muchas Maneras…
Te amé con alegría por los buenos momentos compartidos, Te amé con Paciencia por esas cosas tuyas que me alteraban, Te amé con Ilusión porque creía que era aún mucho lo que nos esperaba, Te amé con Pasión Y con algo de Inocencia, Te amé con mucho miedo de perderte y También te amé con la Seguridad de Sentirte mío…Te amé con una sola condición…que me amaras y que me quisieras.
Cualquiera que nos conoció pudo observar que diferentes éramos; Pero sólo nosotros sabíamos que muy dentro de nuestro corazón éramos idénticos: anhelábamos las mismas metas, soñábamos con las mismas utopías.
Nuestro amor fue la emoción del primer beso, era esperar minuto a minuto que me llamaras, era la pasión y el delirio sin horarios, es la calidez de tu mano mientras caminábamos; era pensar sólo en ti todo el día; Nuestro amor era la serenidad de nuestro presente; era nuestro ayer, nuestro hoy y era la Ilusión de Nuestro mañana.
Creíste Siempre en mi…Incluso más que yo misma; Sin embrago esta convicción Tuya fue mi más sólido apoyo, la fuente de energía a la que acudía cuando mis fuerzas comenzaban a fallar; Nadie había confiado nunca en mi así como tú lo hiciste, de esa manera tan especial que no puede igualarse.
Sin ti cada acto de mi vida perdía su sentido, me dejaría ir a la deriva, sin rumbo ni puerto porque aunque nunca te hice responsable de mis sueños, tú eras la última razón de cada uno de ellos…
Muchas veces te dije sin que me escucharas y en el silencio de nuestras miradas -¡Por Favor, no te vayas, quédate siempre a mi lado!-
Fuiste el Primero, el único y no sé si el último (aunque como me hubiera encantado que hubieras sido tú) Fuiste fuego, fuiste hielo, fuiste mágico.
No voy a escribir que nuestro adiós fue con un te amo entrecortado, y mucho menos fue una despedida llena de reproches porque para mi desgracia ni siquiera existió. Y si, cuando me pregunten por ti Solo diré que estuviste en mi realidad, que fuiste mi mejor sueño y que en mi corazón vivirás!
Fuiste el amor de mis amores… Mi cielo y mi purgatorio; mi amigo tantas veces y, en algunas raras ocasiones, también un desconocido.
El norte de mis senderos, el motivo definitivo de mis alegrías.
En fin, el hombre de mi vida…
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