viernes, 9 de noviembre de 2012







En un beso, sabrás todo lo que he callado ... 

Pablo Neruda.







"Sé que nunca serás mío y por eso te tendré para siempre, tú fuiste la esperanza de mis días  de soledad, la angustia de mis momentos de duda, la certeza de mis instantes de fe, sólo por tener la certeza de tu existencia es por lo que continuo existiendo, llegaste para liberarme de la esclavitud que yo misma me había creado, para decirme que estaba libre, que podía volver al mundo y a las cosas del mundo, y entendí todo lo que necesitaba saber, que te amo más que a todos los hombres que conocí en mi vida."


Paulo Coelho

jueves, 1 de noviembre de 2012



El olor de la lluvia




Un frió viento de marzo danzaba al final de una noche en Dallas cuando el médico entro a la pequeña habitación donde se encontraba Diana Blessing.
Aun aturdida por la cirugía, su esposo David sostenía su mano mientras se daban ánimo para las últimas noticias.
Esa tarde del 10 de marzo de 1991, una serie de complicaciones obligó a Diana, con tan solo 24 semanas de embarazo, a someterse a una cesárea de emergencia para dar a luz a la nueva hija de la pareja, Danae Lu Blessing.
Con 12 pulgadas y pesando solo una libra y nueve onzas, ellos ya sabían que era una niña precariamente prematura. Aun así, las suaves palabras del médico cayeron como bombas.
"No creo que lo logre" dijo, tan amablemente como pudo.
"Solamente hay un 10% de posibilidades de que sobreviva la noche y
aun cuando, si por alguna escasa posibilidad lo logra, el futuro para ella podría ser muy cruel".
Pasmados e incrédulos, David y Diana escuchaban a medida que el doctor describía los problemas devastadores a los que Dana se enfrentaría si lograba sobrevivir.
Ella nunca podría caminar, nunca podría hablar, probablemente sería ciega y estaría ciertamente propensa a otras condiciones catastróficas como parálisis cerebral, retardo mental y así y así....
"No! No!" era todo lo que Diana podía decir.
Ella y David, junto con su hijo de 5 años, Dustin, habían soñado desde hace mucho con el día en que vendría una hija para que fueran una familia de cuatro.
Ahora, en cuestión de horas, ese sueño se desvanecía.
Durante las obscuras horas de la mañana, mientras la vida de Danae dependía del más delgado hilo, Diana despertó sobresaltada de su sueño, con una creciente determinación de que su pequeñísima hija viviría y viviría para convertirse en una niña saludable y feliz.
Pero David, completamente consciente y escuchando los horrendos detalles sobre las posibilidades de que su hija dejara con vida el hospital, mucho menos saludable, supo que debía confrontar a su esposa para lo inevitable.
David entró y dijo que necesitaba que hablaran sobre realizar los arreglos del funeral.
Diana recuerda "Me sentí tan mal por el porqué estaba haciendo todo lo posible para tratar de incluirme en lo que estaba ocurriendo, pero yo no escuchaba, no podía escuchar" Y dije "No, eso no va a suceder, de ninguna manera!!! No me interesa lo que digan los
doctores, Danae no va a morir!
Un día simplemente ella estará bien y vendrá a casa con nosotros!" Como si la determinación de Diana le diera deseos de vivir, Danae se pegó a la vida, hora tras hora, con la ayuda de cada máquina y logrando que su cuerpecito en miniatura pudiera resistir.
Pero a medida que esos primeros días pasaban, una nueva agonía llegó para David y Diana. En vista de que el sub-desarrollado sistema nervioso de Danae se encontraba esencialmente "en crudo", el más ligero beso o caricia únicamente intensificarían su incomodidad,
de manera que ni siquiera podían arrullar a su pequeña bebita contra sus pechos para ofrecerles la fuerza de su amor.
Todo lo que podían hacer, mientras Danae luchaba sola bajo la luz ultravioleta en su confusión de tubos y cables, era orar para que Dios se mantuviera cerca de su preciosa niñita.
Nunca hubo un momento en que Danae súbitamente se fortaleciera. Pero a medida que las semanas pasaban, ella milagrosamente iba ganando una onza de peso aquí y una onza de fuerza allá.
Finalmente, cuando Danae cumplió los dos meses de edad, sus padres lograron estrecharla en sus brazos por primera vez.
Y dos meses más tarde, aún cuando los doctores continuaban con gentileza pero implacablemente advirtiéndoles que sus oportunidades de sobrevivir, mucho menos de llevar una vida normal, estaban próximas, Danae salió del hospital y fue a casa, justo como su madre lo predijo.
Hoy, cinco años más tarde, Danae es una pequeña pero bulliciosa niña, con chispeantes ojos grises y un inextinguible entusiasmo por la vida.
Ella no muestra ningún signo de discapacidad mental o física.
Simplemente, ella es todo lo que una niña puede ser y más, pero este final feliz está lejos de ser el final de esta historia.
Una relampagueante tarde en el verano de 1996, cerca de su hogar en Irving, Texas, Danae estaba sentada en el regazo de su madre en las gradas de un parque local, donde el equipo de baseball de su hermano
Dustin se encontraba practicando.
Como siempre, Danae estaba parloteando sin parar con su madre y algunos adultos que se encontraban sentados en un lugar cercano cuando súbitamente guardo silencio.
Rodeando su pecho con sus brazos, Danae preguntó
"Mami, hueles eso?"
Olfateando el aire y detectando la cercanía de una tormenta, Diana contesto "Si, huele como a lluvia" Danae cerró sus ojos y nuevamente preguntó, "Hueles eso?"
Una vez más, su madre contesto, "Si creo que pronto estaremos mojados, huele a lluvia" .
Aún atrapada en el momento, Danae sacudió su cabeza, acarició sus delgados hombros con sus pequeñas manos y en voz alta anuncio,
"No, huele a EL. Huele a Dios como cuando uno recuesta la cabeza en Su pecho"
Lágrimas arrasaron los ojos de Diana, mientras Danae felizmente brinco de su regazo para ir a jugar con los otros niños.
Antes de que la lluvia cayera, las palabras de su hija confirmaron lo que Diana y todos los miembros del resto de la familia Blessing siempre supieron, por lo menos dentro de sus corazones.
Durante esos largos días y noches de sus primeros dos meses de vida, cuando sus nervios eran demasiado sensibles para que ellos pudieran tocarla, Dios sostenía a Danae en Su pecho y era Su amoroso aroma
lo que ella recordaba tan bien. 




 Puedes no ser mi Primero…




Puedes no ser mi primero, mi último o mi único. Yo amé antes y tal vez Podré amar de nuevo. Pero si ahora yo quiero quererte, que otra cosa importa? Yo no soy Perfecta –tú tampoco lo eres, y los dos juntos podríamos nunca ser perfectos, pero si tú me haces reír, heces que piense las cosas dos veces, y admites ser humano y cometer errores, quiero que estés conmigo y que me ayudes a darte lo que más yo pueda. Tal vez no piense en ti cada segundo, pero hoy quiero darte esa pequeña parte de mí que ya algún día tuviste –mi corazón. No me analices, no me juzgues, no trates de entender mi ayer, déjame construir junto a ti un mañana. Sonríe cuando te haga feliz, déjame saber cuándo te enfurezcas, quiéreme cuando esté a tu lado y extráñame cuando no esté ahí.
Déjame tocarte con mi pensamiento, quiero que descubras junto a mi nuevas sensaciones, deslúmbrame con los latidos de tu corazón, Sueña con los besos que aún no me has dado, No pretendo que sea eterno sino que mientras dure valga como hoy, como el primer día, quiero quererte y amarte cuando llores, quiero disfrutar si tú sonrisa ríe, quiero ser un sueño tuyo si es qe sueñas.
Tengo tantas Ganas de estar cerca de ti, de sentirte, de hacerte saber lo que siento por ti, de que tú me hagas saber lo qe sientes por mí, de pasar frio a tu lado y qe me abraces, qe me protejas de las fuerzas de la naturaleza. Tengo ganas de tener esas conversaciones contigo, de mirarte, de qe me mires. Tengo ganas de estar contigo, tengo ganas de ser uno mismo y no separarme de ti.
Me has hecho sentir hoy y antes tantas cosas, de mil maneras inimaginables. Has hecho qe me sienta llena de una gratitud inmensa, de un sentimiento enorme, una sensación tan hermosa porque sabes qué? Eres tan único qe simplemente eres capaz de traspasar todas mis barreras qe ahora contigo ya rebasan mi realidad…Me has quitado poco a poco ese miedo, ese vacío horroroso, esa sensación desagradable de lo qe creí qe era un error irremediable. Y todo con mirarme. Todo lo puedes hacer con solo mirarme, me haces vivir y con el roce de tu mano con la mía me haces tocar el cielo.













a mis PadRes... 


Hoy en estos momentos de mi vida he comprendido tantas cosas….

Los hijos somos la Segunda Oportunidad que los Padres tienen para poder realizar en nosotros alguno de sus sueños frustrados y los nietos son entonces la re-edición de ellos mismos; más sin embargo nosotros hijos crecemos en medio de leyes orgánicas y rebeldías civiles.
Cuando Pequeños somos tan frágiles que nuestros padres se convierten en un bastión de entereza para nosotros, a medida que vamos creciendo y tratamos de darnos cuenta de los problemas de los adultos muchas veces ellos nos disfrazan la realidad con fantasías, nos hablan de ángeles que  conocimos, nos indican que nunca debemos mentir y algunas veces ellos se olvidan de decirnos las verdades, esas realidades que algún día conoceríamos y poco a poco nos damos cuenta de los traumas que la gente siente después de crecer.
Entendí que muchas veces durante el día la gente intenta disfrazar con sonrisas algunas cosas que de adultos en al alma conseguimos sofocar; Cuando era niña mi padre trataba de llenar con fantasías y ocultarme las cosas que ya veía y  donde están aquellos ángeles que en el tiempo perdí?  Dónde está aquella infancia ahora tan distante?  Ahora comprendo que mi Padre sentía lo que yo siento ahora que crecí.
Ahora que sé de los problemas de la vida me doy cuenta lo que mi padre quería esconderme y comprendí que las mentiras algunas veces también ayudan a vivir.
Cuándo crecí? Ni Yo misma me di cuenta y ahora con tristeza sé que no hubo mejor época para mí que mi infancia; es triste ver cómo vas creciendo y a medida que para ti la vida presenta retos y desafíos tus padres están tan cercanos a bajar del tren de tu vida…
Por eso como hijos creo que tenemos la necesidad y el deber de acercarnos a ellos, velar y contemplar sus sueños, escuchar las conversaciones entre sus almas y sus sábanas…amarlos y disfrutar a su lado el ocaso de sus vidas; quienes tenemos la fortuna de tenerlos creo que somos dichosos.
 Cuando no lo hacemos llegan a nuestras vidas añoranzas que nos quitan el sueño y dejan noches tan vacías y es cuando entonces descubrimos que solo aprendemos a ser hijos cuando somos padres y aprendemos a ser padres cuando somos abuelos.


miércoles, 31 de octubre de 2012





Mi Cielo Mi Purgatorio ...
El Hombre de mi vida.








Como fue, no lo sé solo supe desde el primer momento en que te ví qe me había enamorado de ti y al pasar el tiempo te amé tanto que te llegaste a convertir en el hombre de mi vida y tanto te quise que hubo un momento en mi vida que creí tenerlo todo; una vida perfecta, un trabajo espectacular, amigos, sueños pero llegaste tú y entonces comprendí el significado absoluto de la palabra plenitud, hoy ya no sé si lo tengo todo pero te tuve a ti y fue maravilloso.

Sabes, no sé si tú te enamoraste de mí a primera vista.

Pero sí estoy segura de que algo mágico ocurrió la primera vez que te ví.

Y aún hoy, cuando te miro rodeado de gente, siento que no existe nada con una mágia mayor que tu mirada profunda encontrándose con la mía.

En tan poco tiempo te llegaste a convertir en mi amor, mi amante, mi compañero, mi cómplice, mi pareja de juegos, mi consejero. Convertirte en todo esto te llevó a penas un instante y Hoy eres sin lugar a dudas lo mejor que puede haber tenido.

¿Te acuerdas del principio? ¡Qué Revolución Provocamos, qué riesgos corrimos, Cuántas Pruebas!

Hoy que no estás me acuesto más temprano, veo con más frecuencia a mis amigas y me sorprende la madrugada leyendo mis libros favoritos, disfruto con calma de la ciudad los sábados por las tardes y escucho más alto mi música favorita…aunque pensándolo bien hoy que no estás, a veces siento deseos de ir al fin del mundo a buscarte, aunque sé que te tengo a la vuelta de la esquina.

Eras mi desafío constante; contigo era imposible creer que todo estaba logrado.

Te amé de Muchas Maneras…

Te amé con alegría por los buenos momentos compartidos, Te amé con Paciencia por esas cosas tuyas que me alteraban, Te amé con Ilusión porque creía que era aún mucho lo que nos esperaba, Te amé con Pasión Y con algo de Inocencia, Te amé con mucho miedo de perderte y También te amé con la Seguridad de Sentirte mío…Te amé con una sola condición…que me amaras y que me quisieras.

Cualquiera que nos conoció pudo observar que diferentes éramos; Pero sólo nosotros sabíamos que muy dentro de nuestro corazón éramos idénticos: anhelábamos las mismas metas, soñábamos con las mismas utopías.

Nuestro amor fue la emoción del primer beso, era esperar minuto a minuto que me llamaras, era la pasión y el delirio sin horarios, es la calidez de tu mano mientras caminábamos; era pensar sólo en ti todo el día; Nuestro amor era la serenidad de nuestro presente; era nuestro ayer, nuestro hoy y era la Ilusión de Nuestro mañana.

Creíste Siempre en mi…Incluso más que yo misma; Sin embrago esta convicción Tuya fue mi más sólido apoyo, la fuente de energía a la que acudía cuando mis fuerzas comenzaban a fallar; Nadie había confiado nunca en mi así como tú lo hiciste, de esa manera tan especial que no puede igualarse.

Sin ti cada acto de mi vida perdía su sentido, me dejaría ir a la deriva, sin rumbo ni puerto porque aunque nunca te hice responsable de mis sueños, tú eras la última razón de cada uno de ellos…

Muchas veces te dije sin que me escucharas y en el silencio de nuestras miradas -¡Por Favor, no te vayas, quédate siempre a mi lado!-

Fuiste el Primero, el único y no sé si el último (aunque como me hubiera encantado que hubieras sido tú) Fuiste fuego, fuiste hielo, fuiste mágico.

No voy a escribir que nuestro adiós fue con un te amo entrecortado, y mucho menos fue una despedida llena de reproches porque para mi desgracia ni siquiera existió. Y si, cuando me pregunten por ti Solo diré que estuviste en mi realidad, que fuiste mi mejor sueño y que en mi corazón vivirás!

Fuiste el amor de mis amores… Mi cielo y mi purgatorio; mi amigo tantas veces y, en algunas raras ocasiones, también un desconocido.

El norte de mis senderos, el motivo definitivo de mis alegrías.

En fin, el hombre de mi vida…